No trabajo desde una oficina ni tengo horario de mindfulness corporativo. Escribo desde una aldea con perras, barro y señales de vida real. Desde este lugar, acompaño procesos narrativos con inteligencia artificial, con atención al fondo y a la forma, buscando que lo que se dice y cómo se dice vayan de la mano. Si buscas algo con entraña, estás en buena compañía.
Descubre aquí mis servicios paso a paso.
